|
El Antiguo Palacio
del Arzobispado fue erigido sobre el Templo de Tezcatlipoca, una de
las más importantes construcciones de la antigua Tenochtitlan. La
construcción de esta sede arzobispal inició durante los primeros
años de la etapa colonial cuando Fray Juan de Zumarraga realizó la
compra de algunas propiedades en en el centro de la recien trazada
capital, para construir en ella la edificación que abría de albergar
la residencia del arzobispo de México así como algunas oficinas y
una prisión.
Tras las ampliaciones y cambios que tuvo a largo del periodo
virreinal, el edificio fue expropiado a mediados del siglo XIX como
parte de las leyes de desamortización de los bienes del clero y pasó
a formar parte del patrimonio de la Secretaría de Hacienda, misa que
estableció en ella sus oficinas conservando la parte central de la
edificación y vendiendo el resto a particulares, con lo cual se
redujo la superficie del edificio a tan sólo una parte de la
dimensión que llegó a alcanzar durante su periodo de mayor
esplendor.
Luego de verse seriamente afectado por los sismos de 1985, el
edificio fue sometido a un profundo proceso de restauración en el
cual fue posible encontrar parte de antigua plataforma del Templo de
Tezcatlipoca así como numerosos objetos pertenecientes a la cultura
mexica. Al finalizar dicho proceso, el Ex - Arzobispado fue
destinado a albergar parte de las colección de arte de la Secretaría
de Hacienda, una de las más grandes del país.
En la actualidad en este edificio se
realizan un importante número de exposiciones temporales, eventos
culturales y presentaciones editoriales en el marco de su majestuosa
arquitectura. |