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Por fuera una casa como cualquier casa, en una colonia como
cualquier otra, hacia dentro, un mundo íntimo de sensaciones
espaciales, donde los colores y la luz dan forma a una casa única en
el mundo.
Situada en una modesta colonia contigua a la Segunda Sección del
Bosque de Chapultepec, la
Casa Luis Barragán, declarada patrimonio cultural de la Humanidad
por la UNESCO en el 2004, se levanta sobria, casi sin ventanas sobre
la calle, con la patina que el tiempo dejó a su fachada como lo
quería su creador, el arquitecto Luis Barragán, ganador del premio
Pritzker en 1980.
Al entrar, muros blancos pintados de luz
amarilla, madera rústica sobre pavimentos de piedra negra van
abriéndonos paso sensualmente entre espacios que se van develando de
manera lenta como un acertijo que se va descubriendo con todos los
sentidos. Libros, símbolos, un jardín misterioso cuyas profundidades
se amplían entre enredaderas y troncos. Un patio con el sonido del
goteo del agua, una escalera sintentizada al mínimo elevando su
expresividad al máximo y que la hizo famosa alrededor del orbe en un
cuarto callado, en paz como pocos sitios en la actualidad. Otras
escaleras, pintadas con reflejos de oro, al subir un patio que tiene
como techo el cielo y como límite la imaginación humana.
Ahora, ese paraíso escondido en Tacubaya
puede recorrerse y recorrer las anécdotas de la vida de su artífice,
en un espacio que es inspiración constante para artistas y
arquitectos de todo el mundo.
Este destacado lugar se encuentra en el
estado en que lo dejara su inquilino, asimismo cuenta actualmente
con exposiciones temporales que reinterpretan sus espacios además de
funcionar como taller para prácticas de estudiantes de diversas
nacionalidades y contar con un librería especializada en diseño,
donde además se pueden organizar recorridos por otras de las obras
que este arquitecto construyó en la Ciudad de México.
Para mayor información consulta la
página de Casa Luis Barragán:
http://www.casaluisbarragan.org/ |