|
Síntesis vibrante de colores, texturas, materiales y
expresividad, el arte popular mexicano tiene un nuevo palacio
donde mostrar su belleza al mundo, el Museo de Arte Popular de
la Ciudad de México, mejor conocido como el MAP.
El Museo de Arte
Popular abrió sus puertas en el 2007 en el marco de la Antigua
Estación de Bomberos que tras años de abandono quedó a expensas
del tiempo. Este edificio proyectado en 1927 por el arquitecto
Vicente Mendiola, formaba parte de un esfuerzo del gobierno de
ese entonces por modernizar la infraestructura de los edificios
públicos con el objetivo de restaurar la presencia de las
instituciones del gobierno tras la Revolución Mexicana. De esta
manera, este inmueble, está resuelto mediante un patio central
que originalmente iba a ser utilizado como estacionamiento para
los carros bomba, estando la planta baja destinada para la
entrada de estos y los tres niveles superiores para oficinas y
cuartos de guardia.
Al exterior,
este edificio enfatiza la importancia de la esquina con una
torre rematada con una cúpula y una linternilla en la parte
superior, sobre la cual estaba localizada la alarma que daba
aviso a la estación en caso de emergencia. Otro elemento
destacado son los altorelieves con motivos prehispánicos
realizados en piedra, los contrafuertes con entrecalles y los
portabanderas, todos estos elementos que confieren a este
edificio una gran armonía estética y lo colocan como uno de los
mejor logrados ejemplos del Art Deco en la ciudad.
Al quedar
rebasado por la crecientes necesidades de la metropoli, y al
resultar insuficiente para seguir albergando las oficinas del
Cuerpo de Bomberos, el edificio estuvo desocupado durante un
largo tiempo, situación que se vio agravada por el deterioro que
sufrió la zona durante los sismos de 1985. Sin embargo, desde
finales de la década de los noventa y gracias a la colaboración
estrecha entre organizaciones culturales y el Gobierno del
Distrito Federal, el edificio fue rescatado para albergar
algunas de las colecciones de arte popular más importantes de
México y de esa manera promover su apreciación y conocimiento
tanto en el público nacional como internacional en un sitio que
se convirtiera en el escaparate para la difusión de la riqueza
plástica de los artesanos mexicanos.
Dicho proyecto
fue encomendado al Arq. Teodoro González de León, quien dentro
de los estrictos requisitos que implica realizar una
rehabilitación de este tipo de edificios, logró expresar un
espíritu contemporáneo por medio de detalles austeros y
transparentes que permiten lucir a las piezas su máxima
expresión.
La visita a este
museo es obligada para aquellos quienes quieran introducirse a
conocer las diferentes tradiciones artísticas de México y la
variedad de expresiones que tiene por región. Este museo cuenta
con una excelente tienda donde pueden adquirirse hermosas piezas
de mobiliario, textiles y juguetes hechos a mano con beneficio
directo para comunidades remotas del país. Adicionalmente cuenta
con un centro de investigación y talleres donde pueden
aprenderse diversos oficios artesanales a lo largo de todo el
año. |