| Las
ruinas del Templo Mayor constituyen los restos de la gran
Tenochtitlan, capital de los aztecas, ciudad de maravillosos
palacios, grandes templos, refinamiento y riqueza, sobre la
cual los españoles construyeron la actual Ciudad de México.
Esta zona arqueológica
fue descubierta en la segunda mitad del siglo XX, durante las obras
de construcción del metro de la Ciudad de México, desde entonces
se realizan importantes investigaciones que están permitiendo
conocer de manera más precisa el Imperio Azteca que en sus épocas
de esplendor abarcara desde el centro-norte de México hasta parte
de Centroamérica.
Debido a que a la
llegada de los conquistadores éstos empezaron a destruir sistemáticamente
los principales templos de los pueblos prehispánicos, para construir
con esas piedras las grandes iglesias y palacios de la ciudad, el
Templo Mayor de Tenochtitlan fue severamente dañado, pero en la
actualidad han quedado al descubierto las capas más antiguas de la
pirámide donde se ha encontrado un sinnúmero de tesoros
prehispánicos provenientes de gran parte de América como lo son:
cuchillos de obsidiana, esculturas mayas, pelotas de hule sólido,
máscaras de jade y turquesa, vasijas de barro pintado, estatuillas y
algunas joyas de oro provenientes de Oaxaca. Aun hoy día con día
se siguen revelando grandes conocimientos y descubriendo nuevos
objetos, mismos que pueden ser observados en el Museo del Templo
Mayor ubicado junto al sitio.
El Templo Mayor
se encuentra en pleno Centro
Histórico de la Ciudad de México, a un costado de la
Catedral Metropolitana. |

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